Limpieza después de obra en tu oficina: Diferencias entre hacerlo tú o contratar un servicio profesional
Si eres el responsable de la limpieza de tu empresa, sabes que es una tarea poco gratificante. Debes decidir si compensa externalizar y, en ese caso, con qué empresa contratar. Además del mantenimiento regular, hay situaciones especialmente delicadas como la limpieza después de obra. Aquí, la rapidez y la efectividad son imprescindibles para retomar la actividad normal.
Desde la experiencia que aportamos los profesionales, te proponemos algunas claves para facilitarte esa tarea de selección. Una decisión más rápida, basada en información útil y con garantía de éxito.
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Cómo limpiar después de una obra
Bastante molesto es el proceso de una reforma que, en el caso de una empresa, conlleva la ralentización o paralización de su actividad, para perder más tiempo en la limpieza de fin de obra. Pero, la rapidez no puede condicionar los resultados. ¡Hay que garantizar que todo queda impecable!
Es evidente que, en estas circunstancias especiales, no se pueden aplicar los mismos criterios que en un servicio de limpieza de oficinas o el destinado a otro tipo de empresas.
Cómo empezar a limpiar después de una obra
Afortunadamente, tener que limpiar tras una obra es una situación puntual. Son circunstancias en las que la acumulación de suciedad es mucho mayor. Es más, hay sustancias potencialmente nocivas o residuos difíciles de eliminar.
Por eso, porque se trata de una acción especial, requiere técnicas, maquinaria y productos específicos. También, es necesaria una planificación y organización propia. Una tarea exhaustiva y profunda, que debe seguir estos pasos generales:
- Análisis previo de la situación. Es imprescindible estudiar el tipo de obra que se ha realizado, los materiales y otros factores que son determinantes para programar las actuaciones necesarias, las técnicas y el equipamiento que usar.
- Estancias ventiladas. Antes de empezar a limpiar, conviene establecer un mecanismo para que se garantice la ventilación. Una obra produce mucho polvo, que podría quedarse en el aire y volver a caer al suelo.
- Retirada de escombros. Este es el primer paso imprescindible por motivos de logística y de seguridad, para evitar posibles accidentes. Esta retirada debe hacerse de mayor a menor tamaño y siempre realizando una selección para gestionar adecuadamente cada material.
- Atención a rejillas, tuberías o desagües. Cuidado con estos puntos delicados, donde se pueden haber producido acumulaciones que provoquen atascos y generen averías o fallos de funcionamiento.
- Limpieza de superficies acristaladas. Las ventanas, paredes de cristal o espejos merecen un tratamiento profesional específico. No olvidar los marcos y perfiles, donde se habrá asentado polvo y otro tipo de residuos.
- Repaso e inspección final. En el último momento, se tiene que volver a limpiar de una forma ya más rutinaria todas las zonas tratadas. Una vez acabado este repaso, es esencial que se supervise e inspeccione detalladamente por un profesional cualificado todas las instalaciones.
Y ahora, analizamos las actuaciones clave en la limpieza después de una obra.
Cómo limpiar el suelo después de una obra
En general, cuando se establece un plan de limpieza de oficinas u otro tipo de instalaciones, se destaca la importancia de eliminar el polvo en dirección de arriba hacia abajo. Así, la propia gravedad facilita la retirada.
>Sin embargo, en el caso concreto de la limpieza de fin de obra, se recomienda comenzar por el polvo del suelo. Es la zona donde se acumula más cantidad con diferencia y removerlo después, volvería a ensuciar partes limpiadas. Así, se debe realizar la limpieza de los suelos.
Cómo quitar el polvo de obra del suelo
En una primera fase, hay que barrer para retirar los restos de materiales que hay junto con la primera capa de polvo. En este punto hay que evitar el uso de agua, ya que se crearía una mezcla pastosa. Después, conviene aspirar con maquinaria profesional potente, incidiendo en esquinas y rincones. Ahora ya sí, tocaría pasar la mopa o fregona.
No olvidemos que, una vez realizada la limpieza del resto de la estancia, es necesario reincidir en la limpieza del suelo. Así, se elimina lo que haya caído al quitar la suciedad de otras partes.
Quitar manchas incrustadas en el suelo
Una vez el suelo despejado, hay que revisar las manchas o restos de sustancias que han quedado adheridas. Las más habituales son las de pintura, cemento o adhesivos, todas difíciles de retirar.
La hidrolimpiadora es una máquina esencial para esta tarea sobre grandes superficies. Después, en zonas puntuales y resistentes, se puede aplicar productos disolventes o desincrustantes y después, pasar una rasqueta.
Cómo limpiar techos y paredes después de una obra
El polvo también se asienta especialmente en paredes y techos cuando se hace una obra. Aquí, sí que hay que seguir la pauta de limpiar de arriba hacia abajo. Además, estos consejos:
Cómo limpiar paredes después de una obra
Interesa comenzar con un barrido suave, incluyendo el aspirado de los rincones, para después pasar una mopa húmeda.
Si se observan manchas o residuos, hay que tener mucho cuidado para no estropear el acabado de la pintura u otros materiales. Se tienen que usar productos y técnicas específicas, que no dañen estas superficies.
Cómo limpiar azulejos después de obra
Los azulejos o baldosas son un caso muy habitual y que merece atención específica. Suelen quedar restos del material usado para las juntas o pintura. Hay que tener cuidado para no rayar o dejar señales para siempre.
Primero, con un paño seco que no deje pelusas (microfibra). Después, se pasa una esponja o bayeta húmeda. Usar un producto disolvente específico para quitar restos persistentes. Se puede rascar o cepillar sobre las manchas o restos de materiales, pero siempre con equipos específicos que no rayen estas superficies. Finalmente, realizar un nuevo repaso húmedo con secado rápido.
Hay situaciones en las que un servicio profesional de limpieza marca la diferencia, entre ellas se encuentra la limpieza después de una obra, puesto que como hemos visto, implica el uso de materiales y técnicas muy específicas. Además, es la forma de asegurarte de conseguir excelentes resultados en un tiempo más rápido.
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